jueves, 26 de marzo de 2015

PREFERIBLE UN DELITO MENOR Y SENSUALIDAD



Esta es la historia de un policía de 27 años de edad que siempre hacia lo posible por violar la ley abusando de su autoridad para gozar beneficios; lamentablemente un 25 de marzo se entero que fue descubierto y estaría a punto de ser arrestado, su única salida para salvarse de esto era cambiar de cuerpo con alguien mas la unica limitante para este hechizo es que debe tener sexo con alguien para lograrlo. Veamos a quien dejara pagando los platos rotos de esto.

jueves, 19 de marzo de 2015

IT´S IN THE JEANS

Les presento a Tracy Adams una chica que en el año de 1,990 interpreto a una esposa que deseo cambiar de cuerpo con su esposo por un dia para tener sexo alrevezados.

Aqui les dejo la el link de la pelicula completa para que la puedan ver online:

                            http://es.xhamster.com/movies/2637057/its_in_the_the_jeans_1990.html

Esta pelicula la logre encontrar porque me interesa encontrar muchos videos de cambio de cuerpo para subirlos a mi canal de Youtube pero como bien saben en Youtube no se pueden subir videos pornograficos asi que los comparto en mi Blog.

Repitiendoles me gusta compartir todo lo que encuentro sobre cambio de cuerpo para que los que comparten este pasatiempo o como le quieran llamar aumenten sus colecciones o sus conceptos sobre este tema; sin embargo, denuncio que hay gente fantatica del cambio de cuerpo que posee material de cambio de cuerpo y no desea compartirlo tal el caso de Joseph segun denuncia mi amigo Ikeris.

Independientemente de esto yo si compartire toda pelicula o comic o cualquier cosa de cambio de cuerpo que encuentre para que todos podamos aumentar nuestras colecciones; si ustedes desean compartirme algun link para ver una pelicula de cambio de cuerpo, o un comic, o lo que sea relacionado a esta tematica pueden enviarmelo a mi correo electronico: pricilajoseline@yahoo.es por y yo lo compartire por aca. ;) saludos.  




viernes, 16 de enero de 2015

!Virote por Dona!






































octubre 02 de 1,999 es el año en que fue publicada esta historieta de cambio de cuerpo, afortunadamente en 2,015 gracias a que hay gente en el mundo que comparte sus tematicas de cambio de cuerpo se puede seguir dando beneficio a muchos quienes comparten esta fantasia.  Asi como yo disfrute de los comics de Alex 2 años despues de que ella los publico imagino que mas de algun futuro blogger de 2017 quizas disfrute estas Captions quien sabe y si no los seguidores del presente igualmente espero la gocen.

domingo, 11 de enero de 2015

METAMORFOSIS DE HOMBRE A MUJER CAPITULOS 22 Y 23

METAMORFOSIS DE HOMBRE A MUJER
CAPITULO 22
Franco sabe algo más.

Al llegar a mi trabajo me encontré con la sorpresa de que Franco se ausentaría por unos días a raíz de un viaje urgente de negocios fuera del país. El negocio financiero bancario solo era uno de los tantos rubros comerciales de su familia en los cuales tenían inversiones. Franco parecía ser el principal puntal para conducir los destinos financieros de la familia Polic. Para mí, su ausencia en las oficinas, era un respiro para no tener que mirarle a los ojos, luego de lo que había sucedido la noche anterior. Una vez más mi cuerpo de mujer, en el cual ahora deambulaba por la vida exitosamente, me conducía a comportarme inevitablemente de una manera de la cual posteriormente me arrepentía. No podía entenderme a mi mismo las actitudes que ahora tenía para desenvolverme en esta maravilla de anatomía en la cual misteriosamente habitaba. El haberme dejado besar por Franco y sobre todo haberle correspondido gustosamente aquel beso. Era lo más mínimo que había hecho, morbosamente hablando, desde que me había convertido misteriosamente en una mujer.

Estaba asustado, Franco parecía gustarme de verdad. Lo admiraba lo encontraba atractivo, y eso era algo que no me había sucedido desde estos 3 meses que llevaba viviendo como mujer. El definitivamente construía mágicamente un mundo nuevo para mí, un mundo que me agradaba y que se ajustaba de una manera casi idílica a mi nueva vida. El ser mujer a su lado hacía que el proceso fuera mucho más fácil y natural. Ahora que él, recién se ausentaba; ya comenzaba a extrañarlo en forma semejante a como una adolescente enamorada extrañaría a su novio que faltaba a clases en un día de colegio. Ya no sabía qué era lo que verdaderamente me interesaba más si tenerlo cerca o tenerlo lejos.

La secretaria que me habían asignado en este importante cargo, ingresó a mi oficina. Era una belleza de mujer, si yo estuviera en mi cuerpo de hombre de seguro que el morbo me carcomería sin piedad. Pero no sentía nada de esos deseos libidinosos de macho caliente. Sólo sentía por ella la admiración que siente una mujer por la belleza de otra mujer al menos era eso lo que creía entender en esos instantes o era lo que mi cuerpo de hembra me hacía sentir al contemplar a un ser que ahora era de mi mismo sexo.

Señorita Alejandra, como ya sabe soy Paula, su secretaria. Don Franco ya me entregó todas las instrucciones habidas y por haber con respecto a las funciones que desempeñaré como su asistente. Ahora espero las suyas.

Mucho gusto Paula.. Bueno ya sabía que serías mi secretaria cuando nos presentaron ayer. Puedes decirme ALejandr……a. no hay para que ser tan formales.

Está bien. Siempre y cuando Don Franco este de acuerdo.

Para empezar este será nuestro plan de trabajo….

Estábamos planificando con Paula cuando nos interrumpió el llamado telefónico de mi celular.

Pude ver el nombre de Franco en la pantalla. Con cierto grado de nerviosismo le contesté.

 Hola Franco.

Alejandra siento dejarte sola al comenzar este trabajo. Pero estoy seguro que no habrá inconvenientes. Eres una persona muy capaz y yo confío que te desenvolverás exitosamente en esto. Además Paula es una excelente secretaria, ella es mucho más que una cara bonita. Es como tú, una belleza con inteligencia.

Esas palabras me incomodaron un poco al ver que tenía razón. Sentí un poco de celos al imaginar que quizás él y Paula habían tenido sexo. Ella era demasiado linda y él era el jefe y heredero de todo este imperio comercial. Sería fácil satisfacer sus caprichos de macho ganador. Ese tipo de macho que yo nunca fui antes de que me sucediera esta extraña metamorfosis.

Si Franco, descuida, se cómo debe funcionar esto.

Ante cualquier duda solo llámame… aunque a la noche te llamaré para saber cómo estuvo el día. Cuídate mucho. Recuerda que eres importante para mí.

Si claro…tu también cuídate.

No podía hablar demasiado debido a la presencia de Paula. Sentía ganas de decirle que lo extrañaba que necesitaba tenerlo a mi lado que era mi apoyo necesario en esta nueva vida que era para mí como un príncipe azul de cuentos.

Pero reaccionaba y me decía a mi mismo como podía imaginarme ese tipo de locuras. Me sentía como un idiota lunático. Aunque quizás no estaba loco por reaccionar de tal manera. 

Después de todo habitaba un cuerpo de mujer y de una u otra manera era lógico que respondiera así.

Alejandra, cuando regrese quiero explicarte algunas cosas y espero que me comprendas.
¿Qué cosas dices?

Ahora debo colgar debo averiguar mas sobre este asunto cuando tenga más conocimientos lo aclararemos, Adiós.

Espera Franco, no entiendo,

Imagínatelo tú. Piensa en lo que te ha sucedido en este último tiempo y hazte una idea a que me estoy refiriendo.

Franco……..

No hubo más respuesta y solo se escuchó el sonido desconectado de su teléfono.

Franco parecía ser la persona que tenía la respuesta a mi Metamorfosis de Hombre a Mujer. Eso me hacía esperar con más ansias de que llegara el momento de hablar con él. Si bien era cierto ya estaba acostumbrado a ser quien ahora era. Sentía que tenía el derecho a saber y comprender porque estaba en esta especie de dimensión alternativa en que en vez de ser el hombre que antes era me había convertido en esta hermosa mujer que tantos dividendos le otorgaba a mi nueva forma de vivir.

Alejandra- me interrumpió Paula- Tienes reunión con los ejecutivos portugueses que quieren invertir en Chile y que pretenden manejar sus operaciones financieras a través de nuestro banco. Y avisan que están esperando afuera.

Está bien. Que pasen- le sugerí mientras me miraba al espejo como corroborando que mi maquillaje estuviera correcto y dar la mejor impresión posible a los ejecutivos extranjeros que ya ingresaban a mi imponente oficina.

Los tipos quedaron encantados con la atención que se les brindó. Uno de los Portugueses no tuvo timidez para alabar mi belleza física y al igual que muchos ejecutivos reiteraban que yo era más que una cara bonita. y luego de hacer unas llamada a su país durante la misma mañana ya firmaban el contrato que los ligaría a nuestra empresa en el tema financiero.

Me invitaron a almorzar en donde me contaron detalles del tipo de trabajo que realizarían en nuestro país y que tenía relación con unas instalaciones de parques eólicos para producir energía eléctrica.

Después la podríamos invitar al terreno mismo para que usted Alejandra conozca nuestro trabajo.

Sí podría ser- le contesté- al tipo que me extendía la invitación. Aunque la verdad no me interesaba en lo más mínimo. Si había aceptado ir a almorzar con ellos, fue por cortesía, como una parte más de mi trabajo.

Aunque los ejecutivos eran agradables. Mi mente estaba puesta en Franco y esperaba con ansias el momento de que pudiéramos charlar y sobre todo ahora que parecía tener respuestas al enigma de mi Metamorfosis.




CAPITULO 23
METAMORFOSIS DE HOMBRE A MUJER
Acosado en el taxi

Por la tarde cuando salí de mi oficina uno de los ejecutivos portugueses, me esperaba a la salida del banco; con el típico acento español portugués me sugirió que lo acompañara.

Recordé que Franco me llamaría. Además noté algo extraño en la forma de actuar del ejecutivo, despertando en mí una cierta desconfianza hacia él. Por lo que me excusé de aceptar la invitación.

Pero señorita Alejandra. No va a despreciarme. Sólo quiero compartir con usted y celebrar el contrato de nuestras empresas.

¿Y el señor Dos Santos?

Creo que no se sentía muy bien y prefirió quedarse en el hotel. Pero nosotros podemos celebrar. Vamos señorita Alejandra acepte mi invitación.
Quizás en otra ocasión, pero ahora no puedo. Espero un llamado importante de mis superiores.

Pero si no le voy a quitar mucho tiempo. Solo quiero que me acompañé. ¿No va dejar a este extranjero en su país solo triste y abandonado?
¿Usted cree que sería correcto aceptar su invitación?

Esto es común en nuestro trabajo señorita Alejandra. Una ejecutiva a la altura de usted debería saberlo.
El tiempo en la capital se me hacía aburrido. Franco no estaba y era solo con él con quien solía salir en mis pocos días que llevaba viviendo aquí.

¿Y adonde quiere que lo acompañe?

A tomar un café y charlar un momento nada más. Quiero que me informe sobre que otros tipos de negocios se pueden hacer o invertir en este país. Usted debe saber bastante del tema. De hecho tengo entendido que su trabajo consistía en este tipo de asesorías.

 Si, usted está en lo cierto desde que estoy en el negocio bancario mi trabajo es tratar con inversionistas de menor y mayor escalas.

Ahh ve, por eso quiero platicar con usted.

Está bien pero no tengo más de hora y media.

Trato hecho.

Al dirigirnos al taxi veía en él una mirada morbosa e insinuante. Me parecía un juego sensual el que otro hombre me devorara con la mirada sintiendo deseos hacia mí con esta figura y belleza que ahora poseía desde aquella enigmática metamorfosis de hombre a mujer. Sentía que el ejecutivo portugués me subía la falda con la mirada mientras caminaba tras de mí.
Fuimos a una cafetería bastante elegante. Joao el ejecutivo me contó de su negocio este era una de las tantas inversiones que tenía en gran parte de Sudamérica. Al parecer era un tipo millonario y bastante atractivo. Debería tener unos 45 años y pude ver en su mano derecha la marca de un anillo el cual seguramente se había quitado para la ocasión.

Creí que íbamos a beber un café y no un aperitivo.- le dije cuando nos servían unos exóticos tragos propios de aquel bar.

Alejandrita, vamos acompáñame esta tarde, por favor. Es solo para hablar de temas financieros. Y si es amenizado por un buen trago, mucho mejor.

Le hablé de las inversiones de moda en Chile y él me escuchaba con mucha atención. Me dijo que le gustaba mucho este país y que el crecimiento que había logrado en los últimos años era gracias a la fuerte inversión de capitales extranjeros y según mis conocimientos tenía toda la razón en sus comentarios.

De tantos viajes debe extrañar su familia- le dije.

Ya estoy acostumbrado.

¿Y su esposa?

Joao hizo una pausa mirándose el lugar del ausente anillo.

Acabo de separarme no es un tema que me agrade tocar. Espero me entienda.

Lo siento.

Así es la vida. No tuve la suerte de conocerla a usted antes. Usted parece ser una mujer completa. Bella e inteligente.

Esos comentarios me molestaban. Sentí el impulso de abandonar el lugar inmediatamente, con una especie de asco que no lograba interpretar.

Este tipo iba directo al grano. El hecho de que yo había cometido errores al comienzo de mi extraña transformación cuando me dejé llevar por la curiosidad de conocer y disfrutar de mi sexualidad femenina y había terminado teniendo sexo como una mujer. Era una acción que quería evitar a toda costa. No debía comportarme estúpidamente priorizando el pensar con la vagina y no con la mente, tal como lo haría una mujer inteligente y de buenos principios. Así quería ser desde que conocí a Franco.

Me tomó de mis manos por sobre la mesa y comenzó acariciarlas a tiempo que me hablaba en portugués. Reconozco que nuevamente mis hormonas comenzaron a traicionarme; no sabía bien si era por el tacto de sus dedos o por lo sensual que sonaba su voz con ese idioma extranjero con que a mí se dirigía.

Pude volver a sentir ese cosquilleo en mi vientre y que viajaba mágicamente hasta entre mis piernas.

Creo que debemos irnos.- Le dije mientras intentaba apartar mi mano de las suyas. “Si voy a ser mujer seré decente” pensé.

Pero como ya se va a retirar. Esto recién comienza- Hizo un ademán pidiendo otro trago que entre paréntesis era bastante fuerte porque a mi ya sentía que me hacía efecto en mis neuronas.

Se bebió el trago de un sorbo. Noté que estaba un poco molesto y ante mi negativa de seguir con la velada se puso de pie tomando su elegante chaqueta.

Yo la llevó a su casa.

No es necesario puedo llamar a un taxi. Para que se va tomar esa molestia.

Por el contrario es gratificante hacerlo. Créame Alejandra por favor ¿molestia? Para nada.
Acepté como una forma de dilatar la conversación y me subí al taxi en su compañía. Podía darme cuenta como me miraba de pies a cabeza y sobre todo a mis muslos que asomaban imponentes por mi falda arremangada e insinuante al ir sentada junto a él en los asientos traseros del automóvil.

Definitivamente eres muy linda Alejandra.- Dijo mientras sacaba una pequeña botella de whisky de su bolsillo y luego de darle unos sorbos dejándola más abajo de la mitad me la ofreció.

No, gracias.- le respondí pero él ya la tenía prácticamente metida en mi boca.

Por favor Joao cálmese – le imploraba a tiempo que le hacía a un lado la botella.

Me sentía ridículamente incomodo en esa situación, Joao trataba de besarme el cuello. Mientras una mano hurgaba por debajo de mi falda. Yo desesperadamente luchaba contra eso locos impulsos del ejecutivo. No entendía como con unos tragos había perdido la cordura pasando de ser un educado hombre de negocios a un completo cavernícola deseoso de sexo.
El tipo se abalanzó sobre mí con una fuerza incontrolable; Mi ahora menudo cuerpo le era imposible defenderse ante el ataque de esos 1,90 mts. de hombre que loco de calentura trataba de abrirme la blusa tratando de liberar mis tetas que bien sabía yo podían volver hambrientos de deseos carnales a cualquier hombre y Joao parecía ser un ejemplo de aquello.

No podía ver la reacción del taxista debido a la incómoda posición en que me encontraba. Ni siquiera me daba tiempo a pensar el por qué ni se inmutaba en ayudarme. Quizás pensaba que Joao y yo éramos amantes y que este tipo de “numeritos” lo hacíamos a menudo a bordo de algún taxi. De seguro esto hasta ya lo habría vivido en otra ocasión, y lo consideraba una rutina más en su trabajo cuando tenía a estos excéntricos tipos como clientes. Al típico extranjero millonario que pedía una fina dama de compañía en cada una de sus estadías en el país que visitaba. Pero yo no parecía una “puta”, bueno las damas de compañía de este tipo de servicios tampoco lo parecen. Eso lo sabía muy bien yo, cuando era hombre.

El Portugués intentaba a toda costa besarme yo me le escabullía a puras penas empujándolo evitando su roce; pero aún así sus intrépidas manos exploraban mis muslos logrando a ratos exitosamente alcanzar la intimidad alojada entre mis piernas que se protegían bajo mi diminuta tanguita y sobre las medias pantys que tanto me desagradaban el tener que usarlas pero que en ese momento agradecía el llevarlas puestas, ya que evitaban el contacto de la yema de sus dedos con mi ahora suave piel de mujer.

Llegamos dijo el taxista- Deteniéndose a las puertas de hotel Hyat uno de los más elegantes de la capital.

No- Dijo el portugués molesto - Usted siga, de unas vueltas más, aún no ha terminado este viajecito.

No, no deténgase por favor yo me bajo aquí- Dije nerviosamente.

Dije que sigas. Yo soy quien paga este servicio.- dijo el portugués con un tono autoritario que me daba temor.

Más miedo me dio aun cuando sentí que el vehículo aceleraba como alejándose del lugar.
Vamos, compórtate como la “putita” que yo sueño que seas para mí. Ya ves que yo mando aquí.- Decía mientras su cuerpo sobre el mío me intimidaba ya para entonces sus manos subían mi falda. Dejando al descubierto mis caderas.

Señor taxista. Haga el favor de ayudarme. - Me atreví a pedir ayuda.

El taxista seguía conduciendo y para variar le subió el volumen muy fuerte al radio ahogando el sonido de mis protestas.

Vamos mamita. Déjate llevar.

Mi blusa abierta dejaba imponerse mis pechos por la sexy telita de mi sostén (brasier) a los cuales el tipo intentaba a toda costa besar. Mis piernas abiertas intentaban rechazar el ataque que cada vez se hacía más intenso e imposible de contrarrestar. Me di cuenta que Joao ya se había bajado los pantalones y pude sentir en algún movimiento de mis manos su pene endurecido que buscaba saciar sus oscuros instintos animalescos. De un tirón rasgó mis pantys y mis pequeñas braguitas quedaron a su disposición.

Sentí su dedos explorando mi sexo de mujer por el lado de la sexy telita de mi ropa interior.
Grité fuerte pidiendo auxilio con todas mis fuerzas cuando sentí su pene ubicarse a la entrada de mi canal intimo.

Joao salió disparado hacia un lado ante una improvisada frenada del conductor del automóvil.

Traté de incorporarme a puras penas tratando de arreglarme la ropa. La puerta del carro se abrió.

Está usted bien señorita. Disculpe yo….no sabía que usted… - Era el chofer del taxi que se disculpaba muy asustado.

Yo estaba tan desconcertado como el conductor que no sabía que decir creo que la angustia disminuía la vergüenza de estar allí en ese lugar y en esa situación.

Llamó el señor Dos Santos. Preguntando por el señor Joao y entonces me di cuenta de mi error. Perdone usted. Si Don franco se entera de esto… ohh no quiero ni imaginármelo.

Franco lo entenderá no se preocupe usted .. por lo menos me salvó del bochorno y eso está bien.

Joao se incorporó dirigiéndose a nosotros en forma amenazante.
Aquí yo doy las órdenes. Decía el portugués casi apenas sosteniéndose en pie. Y acercándose a mí.

Retrocedí unos pasos hacia atrás y el tipo se fue de bruces al suelo.

En ese momento llegó el otro ejecutivo al lugar logrando calmarlo.

Disculpe señorita Alejandra. Joao se pierde cuando bebe. De verdad siento mucho lo sucedido. ¿esá usted bien?

Sí, estoy bien. Creo que también fue mi culpa nunca debí aceptar la invitación.- Lo decía muy acongojado frente a aquella bochornosa escena de la cual era yo protagonista.

¿Quiere que la llevemos a su departamento?

Por ahora prefiero estar lejos de ustedes. Pero no se preocupe usted.

Pero también me preocupa lo que dirá el señor Polic. Por lo sucedido.- Decía Dos Santos - El es una persona muy recta y delicada en asuntos como estos.

Eso lo veremos después.

Levanté mi mano para detener un taxi que se aproximaba. – Eso lo discutiremos mañana. Cuando el señor Joao este en buenas condiciones.

Una vez en mi habitación ya bañado vine a reaccionar por lo que había pasado.
Estuve a punto de ser violado o violada me dije y rompí en llanto como una verdadera mujercita. Aun no me calmaba del todo cuando sonó mi teléfono móvil.
 
Era Franco que me llamaba.